La mañana del pasado sábado, ante el intento de desalojo violento de la acampada de Plaza de Catalunya por parte de los mossos d´esquadra (policía catalana), las reacciones en apoyo al movimiento 15M en todo el Estado no han parado. En Santa Cruz de Tenerife se desarrolló una manifestación en la que entre gritos, manos alzadas y ruido de cacharros, los cientos de personas denunciaron y rechazaron la violencia policial. La marcha espontánea se detuvo en dos lugares significativos: Capitanía General donde las Fuerzas Armadas celebraban su día y la sede del Parlamento de Canarias, símbolo del poder político en las islas.







