Por segundo año consecutivo, vecinos/as de la Villa Arriba, amistades y militantes del entorno del centro social La Casa, acudieron a la convocatoria para exigir las promesas de seguridad vial que no se han cumplido y para apoyar a la familia de Efrén, el joven que murió atropellado en la Calle Calvo Sotelo.
Tras dos años, sólo se ha ejecutado un 20% de las medidas prometidas por el gobierno local, como son la colocación de pibotes de manera provisional para que parezca una acera y una sóla dirección para la calle Calvo Sotelo. Curiosamente, mientras el Ayuntamiento celebra con gran publicidad el día sin coches, en la Villa Arriba sigue siendo una temeridad pasear por sus calles.








































